Siéntate cómodo y tomate algunos minutos para trasladarte imaginariamente a un salón de conferencias en algún país de Europa o Asia. Bien, ahora eres un empresario extranjero que ha ido a escuchar sobre las bondades que te ofrece un largo y angosto país llamado Chile, para invertir tu dinero.
En la sala se encuentran varios inversionistas y las principales autoridades de ese país. El canciller chileno (un tipo canoso, bajo y con cara de simpático) acaba de recitar el clásico discurso de cortesía (o correcta diplomacia). “Mmm… Chile. He escuchado acerca de esta nación en el último tiempo. Tienen una Presidenta mujer”, comenta en voz baja alguien sentado atrás tuyo.
¡Atención! Se acaban de apagar las luces de la sala y se enciende un proyector. Una voz anuncia que se exhibirá un video sobre Chile hecho especialmente para los invitados. Está empezando. “Chile, un encuentro cercano” se lee en la pantalla… (Dale, puedes ponerle Play)
¿Ya lo viste? Ahora, mira por la ventana. ¿Vez esa masa de gente que lleva varios minutos esperando una micro en un paradero a medio construir? Bienvenido de vuelta… ya estas nuevamente en casa.
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En enero mi amiga, la periodista María Paz Rudnick, me escribió preguntándome por alguien que pudiera hablar con ella sobre blogs. “Pero como herramienta para potenciar la labor emprendedora”, me dijo. Mi respuesta fue clarita: Yo poh´.
